6 de abril de 2015

Largo Haiku para un viaje [Susy Calcina Nagai]


Antes de nada quería dar las gracias Algon Editores por mandarme el libro para que pudiera disfrutar de su lectura y hacer la reseña. Ya la portada cuando la había visto por internet me había gustado bastante ya que la cultura asiática siempre llamo mi atención, pero cuando ya lo vi en mis manos me resulto realmente preciosa, ya pensando que no podía gustarme mas la edición abro el libro y cae en mi regazo el marca paginas con forma de abanico, y para finalizar una edición perfecta en las ultimas paginas podemos encontrar el álbum familiar con fotos originales de los protagonistas.








Jaruko Nakayama: Muchacha japonesa de 14 años que lleva una vida privilegiada en Nagasaki rodeada de lujos y todas las comodidades posibles ya que la familia cuenta con gran bienestar económico y una buena posición social.

Antonio Rosso: Joven Siciliano es requerido por el gobierno italiano para unirse al ejercito de su país. Con dieciocho años abandona su hogar y termina destinado en Shangai.

Akio Nakayama: Padre de Jaruko, 
alto rango dentro de la política militar nipona un hombre severo, tradicional y nacionalista, recibe un ascenso y se convierte en general del imperio nipón toda la familia abandona su hogar y se traslada a China

Doshi Nakayama: Madre de Jaruko, es una mujer hermética, anticuada y sumisa que desempeña el perfecto rol de esposa japonesa y ha procurado que todos sus conocimientos y aptitudes sean transmitidos a su hija.



- Susy Calcina Nagai -
"El primer error que cometí fue dejar de llamarme Jaruko. Cuando la gente se enamora es capaz de perder hasta el nombre, ese fue mi caso. Las personas se casan llevándose consigo dos equipajes: el primero consta de los enseres y pertenencias; el segundo, contiene el modo de ser y pensar… la tradición, las costumbres, los hábitos y sus gustos. En total son cuatro equipajes que deben ajustarse en un solo espacio que se llama matrimonio."

Lo primero que tengo que decir es algo que diferencia mucho estas novelas de otras, las basadas en un echo real, pues cuando lees una novela siempre piensas que tu habrías escrito que un personaje hubiera reaccionado de una manera u otra a ciertas situaciones, pero aquí no hablamos de personajes inventados, si no de personas reales y sus vivencias, si siempre nos tomamos unas licencias y quizás no sea todo como paso en realidad, pero no podemos olvidar eso, que leemos la historia de una persona como nosotros, no de alguien creado por la imaginación de un autor.

La historia comienza en los años 40, cuando las tropas italianas llegaron a China durante la Segunda Guerra Mundial. Allí se conocen Anna y Antonio. Aunque en esos momentos Anna no se llama Anna, sino Jaruko; y es hija de un alto cargo japonés. Ella siempre se ha sentido oprimida por la cultura que le inculcaron en su casa, y quiere demostrar al mundo que es libre e independiente. Por eso, al conocer a Antonio e ir enamorándose de él, ve una vía de escape a todo lo que la oprime. Se conocen en un acto militar, casi de forma inmediata surge algo entre ellos y poco después a pesar de la fuerte oposición de los padres de Jaruko y de verse obligada a distanciarse de ellos, los dos jóvenes terminan casándose y uniendo su vida para siempre. Pero para ello Jaruko deberá bautizarse para convertirse al cristianismo y a la vez adopta el nombre de Anna.

Así que se casan, a pesar de que su familia no lo consiente y ahí es donde se cambia el nombre. Como dicen las primeras líneas de la novela: ese fue su primer error. Porque a partir de ese punto, sus vidas están llenas de idas y venidas, separaciones y uniones, y no siempre momento felices juntos. Precisamente porque se desarrolla en una época convulsa (final de la segunda guerra mundial e inicios del comunismo en China) y también porque nada es lo que ellos esperaban. Hay muchos tipos de amor y a diferencia de otras novelas, que acaban cuando los amantes se reúnen después de innumerables desventuras en esta novela la historia comienza cuando el matrimonio se ha consumado y los amantes, después de enfrentarse a ciertos problemas, comienzan su vida en común. Largo haiku para un viaje destaca por su realismo, los estados por los que pasa una relación, las pequeñas y cotidianas disputas diarias, la problemática que surge entre los miembros de una pareja de culturas muy distintas, una italiana y una japonesa que no llegan a ser distintas de las de cualquier otra.

Ambos personajes están detallados al máximo de forma que aunque no nos sintamos muy identificados con ellos, los entendemos en todo momento. No son figuras que caigan en el maniqueísmo. En esta historia no hay buenos ni malos, sus personajes no son todo bondad pero tampoco se ve gran maldad en ellos. Simplemente actúan según les dicte el corazón, en ocasiones se aman, otras veces se enfadan entre ellos, con el mundo o consigo mismos. Son tan reales que llegan a traspasar sin duda el papel. Quizás Jaruko me ha resultado un personaje muchísimo más complejo psicológicamente que su marido. A veces se contradice a sí misma. Si en un principio parece una muchacha fuerte, occidentalizada, que se va a comer el mundo, poco a poco vemos una mujer que acepta su destino, que se queda en casa cuidando de sus cinco hijas y que otorga más importancia a su círculo social y el bienestar económico que a sentirse independiente o cambiar aquello que no acepta.

Me ha encantado la forma tan sutil con que la autora nos relata cómo estos dos personajes unidos en principio por un fuerte amor se van distanciando debido a la incomunicación, los gestos que sin palabras el otro interpreta de forma ajena a la realidad, como van frustrándose cuando ven que sus sueños están muy lejos de cumplirse y como van alejándose y acercándose una y mil veces.

Dejando ese tema aparte, un punto muy importante son las ambientaciones. La vida de Anna y Antonio da muchas vueltas y pasan de China a Venezuela con alguna otra parada intermedia. A excepción de la época de Antonio en Estados Unidos, creo que ha conseguido transportarme completamente a los lugares. Aunque lo más curioso es que no abusa de las descripciones, sino que es a través de los sentimientos de los personajes, sus impresiones e interacción con el resto de gente, que llegamos a conocer en profundidad el lugar.
El tema de la Guerra no está tocado muy a fondo pero sí que se narra alguno de los sucesos más importantes que se dieron, como el desastre en Hiroshima y Nagasaki. En esta historia se tocan, un poco por encima, temas como el machismo, tratándose de esa época no es de extrañar, la sumisión por tradición de la mujer japonesa frente al marido y los matrimonios concertados.

Llegando a un final muy emotivo en el que las hijas se reúnen en torno a la historia de su madre, te deja un buen sabor de boca. Porque en el fondo es una novela llena de sentimiento, romántica y escrita de corazón. Y eso hay que valorarlo. Como hay que valorar el esfuerzo, la pasión puesta en las cosas, los sacrificios, los años buenos y los malos… y todo eso nos lo enseñan Antonio y Anna a lo largo de su vida.

La narrativa de Susy Calcina es clara, narra con sencillez y delicadeza pero a la vez alcanzando gran profundidad en sus palabras y concretando muy bien los hechos. Quizás más que narrar sugiere al lector para que el mismo saque sus propias conclusiones y entienda lo que ocurre entre la pareja. Ella, como narradora en tercera persona, se muestra objetiva y no da la razón en ninguna ocasión a ninguno de sus personajes y no inclina al lector a ninguna posición.


Calificación 3/5 


6 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Muy buena reseña y muy lindo el separador
    Saludos ^^

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  2. Wow, me sorprendió mucho la madurez con la que llevaste este libro. Mi madre es fanatica de la cultura japonesa y leyó este libro a sus 20 años, me contó que no lo pudo comprender de todo, mucho menos a Jaruko.
    Muy buena reseña.
    Saludos, Max.

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    1. Supongo que cuando se que es una historia basada en hechos reales me implico mas en el libro, y la verdad es que me gusto mucho. ¡Gracias por pasarte!
      Un saludo :*

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